Montículos de desechos en calles cercanas a la Plaza de Armas generan malestar.
A solo una cuadra de la Plaza de Armas de Cajamarca, en la intersección de Dos de Mayo y Sabogal, el amanecer vuelve a mostrar una escena repetitiva y preocupante: montículos de basura acumulada bajo la lluvia, que provocan malos olores y proyectan una imagen negativa tanto para los vecinos como para los visitantes que recorren el Centro Histórico.
De acuerdo con los testigos, el personal de limpieza municipal deposita los desechos en ese punto mientras espera la llegada de la compactadora. Sin embargo, el camión recolector no siempre llega a tiempo o lo hace con retraso, ocasionando que los residuos se dispersen con el agua y permanezcan varias horas en la vía pública.
Esta situación ha generado el malestar de los ciudadanos, quienes cuestionan la falta de eficiencia en el sistema de recolección y exigen una mejor organización por parte de la municipalidad. Señalan que, si bien cada persona debe asumir responsabilidad en el manejo de sus residuos y fomentar una cultura ambiental, las autoridades también tienen la obligación de planificar y supervisar adecuadamente al personal encargado del servicio de limpieza.
El problema, que se repite en diferentes puntos del centro de la ciudad, refleja no solo deficiencias en la gestión y fiscalización del área correspondiente, sino también la necesidad urgente de adoptar medidas efectivas que garanticen una recolección oportuna y mantengan limpia una de las zonas más representativas de Cajamarca.

