Podrían tener más de 6,000 años, pero no se estudian desde 2005
En las profundidades del mar Caribe, cerca de las costas de Cuba, un equipo de científicos descubrió hace más de dos décadas unas estructuras sumergidas que han desatado teorías y preguntas sin respuesta. Según estimaciones, podrían tener hasta 6,000 años de antigüedad, lo que las haría anteriores incluso a las pirámides de Egipto.
Las formaciones, halladas por un equipo canadiense-cubano liderado por la ingeniera Paulina Zelitsky en 2001, incluyen lo que parecen ser bloques rectangulares, canales y posibles estructuras en forma de pirámide. Las imágenes de sonar captadas a unos 600 metros de profundidad despertaron especulaciones sobre una ciudad sumergida o una antigua civilización perdida.
Sin embargo, hasta la fecha no existen pruebas concluyentes que confirmen su origen artificial. Los estudios en el sitio cesaron en 2005 por falta de financiamiento y apoyo institucional, lo que ha dejado el misterio sin resolver. Algunos expertos sostienen que podría tratarse simplemente de formaciones geológicas inusuales.
El hallazgo ha sido comparado con mitos como la Atlántida, pero los científicos insisten en la necesidad de un análisis riguroso y multidisciplinario. Mientras tanto, las estructuras descansan en silencio bajo el mar, desafiando el paso del tiempo y la curiosidad humana.

