La noche del viernes, un trágico suceso estremeció al asentamiento humano San Sebastián, en Talara. Sandra Peña Purizaca, una estudiante de 17 años, falleció repentinamente mientras era trasladada de emergencia al centro de salud Minsa.
Según sus familiares, Sandra regresó a casa en condiciones normales luego de asistir al colegio «15513 La Emblemática». Posteriormente, salió a compartir con amistades y, cerca de las 10 de la noche, volvió a salir para comer algo. Al regresar a su vivienda, comenzó a quejarse de un fuerte dolor de cabeza y malestar estomacal. Poco después, presentó vómitos y expulsó espuma por la nariz, lo que alarmó a sus familiares.
Al ver que la situación empeoraba, sus familiares decidieron trasladarla de inmediato al centro de salud. Durante el trayecto, Sandra convulsionó hasta en cuatro ocasiones y, según testigos, habría exhalado su último aliento antes de llegar al establecimiento de salud. El personal médico solo certificó su deceso.
Sus familiares denunciaron la falta de un trato adecuado por parte del personal de salud del MINSA, quienes —según indicaron— no brindaron el acompañamiento necesario luego de la defunción, en un momento de profunda desesperación.
Los familiares exigieron que se realice la autopsia correspondiente para esclarecer las causas de su muerte.

