El Pleno del Congreso aprobó este miércoles 11 de junio la Ley de Amnistía que beneficiará a miembros de las Fuerzas Armadas, Policía Nacional y comités de autodefensa procesados o sentenciados por delitos durante el conflicto interno entre 1980 y 2000. Con 61 votos a favor, 44 en contra y 3 abstenciones, la medida ha generado rechazo de organismos de derechos humanos y advertencias legales a nivel internacional.
El proyecto, impulsado por bancadas conservadoras, incluye una amnistía para mayores de 80 años y para procesados sin sentencia firme, excluyendo solo a condenados por terrorismo o corrupción. Según su autor, Fernando Rospigliosi, se trata de una “reparación necesaria” ante procesos que “buscan venganza”. El congresista Jorge Montoya, de Renovación Popular, también defendió la norma y calificó los juicios como “manipulaciones de la justicia”.
Opositores como Sigrid Bazán y Alex Flores denunciaron que la ley busca impunidad y blanquea crímenes de lesa humanidad. Organismos como la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y la Fiscalía han advertido que el Perú podría violar sus compromisos ante la Corte Interamericana. “Hablar de amnistía es hablar de impunidad”, alertó Flores.

