El atentado, reivindicado por Al Shabaab, ocurrió frente al campamento de Damaayo y dejó decenas de heridos en medio de un proceso de reclutamiento del ejército.
Un atentado suicida perpetrado la mañana de este domingo frente al campamento militar de Damaayo, en Mogadiscio, capital de Somalia, dejó al menos diez muertos y decenas de heridos durante una convocatoria de reclutamiento del ejército somalí. El grupo islamista Al Shabaab, vinculado a Al Qaeda, reivindicó el ataque en un comunicado, afirmando haber causado la muerte de 30 soldados y heridas a medio centenar más.
El atentado tuvo lugar alrededor de las 9:20 hora local, cuando numerosas personas se encontraban reunidas en el lugar con motivo del proceso de alistamiento. La explosión, que pudo escucharse en distintos puntos de la ciudad, provocó el caos y activó una rápida respuesta de los servicios de emergencia, que trasladaron a los heridos a varios hospitales de la capital.
Según fuentes médicas citadas por la agencia Reuters, al menos seis personas murieron en el hospital militar donde fueron atendidas 30 víctimas del ataque. Sin embargo, las autoridades aún no han ofrecido cifras oficiales sobre el número de fallecidos y heridos, limitándose a confirmar que hubo «víctimas» y que las investigaciones continúan.
El Ministerio de Información somalí instó a la población a mantener la calma y confiar únicamente en los canales oficiales para recibir información verificada. Mientras tanto, Al Shabaab, autor confeso del ataque, continúa su campaña de violencia contra el Gobierno somalí con el objetivo de imponer un régimen islamista radical.
El atentado se enmarca en una situación de seguridad precaria en Somalia, a pesar de los esfuerzos del Gobierno del presidente Hassan Sheikh Mohamud, quien desde 2022 ha declarado una “guerra total” contra el grupo extremista. Desde entonces, el ejército somalí, con el apoyo de la Unión Africana, Estados Unidos y Turquía, ha intensificado las operaciones militares en diversas regiones del país.
Somalia, inmersa en un conflicto armado desde 1991 tras la caída del régimen de Mohamed Siad Barre, continúa enfrentando la amenaza persistente de Al Shabaab, que controla amplias zonas rurales del centro y sur del país, y ha llevado a cabo ataques también en países vecinos como Kenia y Etiopía.

