La próxima semana se cerrarán las alianzas y a fin de mes se presentarán las candidaturas para las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires. En un contexto inédito, el oficialismo porteño se encuentra ante la posibilidad de perder por primera vez en más de una década su hegemonía, amenazada por La Libertad Avanza y un peronismo que podría sorprender.
Este escenario es único desde la llegada de Mauricio Macri a la jefatura de gobierno en 2007, ya que es la primera vez que el PRO ve en peligro su predominio en su bastión principal. La situación se complica aún más con el avance de La Libertad Avanza, que podría consolidar su poder en el distrito, y con el peronismo, que ve una oportunidad para ganar las elecciones locales.
Desde que el PRO se consolidó en la capital, primero con Macri y luego con Horacio Rodríguez Larreta, nunca había estado tan cerca de perder el control de la ciudad. La alianza entre Macri y Martín Lousteau en 2023 fue clave para seguir dominando, pero el actual escenario ha generado incertidumbre, especialmente por la relación complicada con la cúpula libertaria y el desgaste de la imagen del PRO.
El jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, y los Macri se enfrentan a una elección crucial el 18 de mayo, que definirá no solo el futuro político de la ciudad, sino también las condiciones de las negociaciones con La Libertad Avanza y Javier Milei. Con las alianzas y candidaturas aún sin definirse, la presión aumenta mientras se trabaja a contrarreloj en las semanas previas a las elecciones.

