El Gobierno Regional de Cajamarca, a través de la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo – DIRCETUR, presenta con profundo respeto, fe y amor por nuestras tradiciones la alfombra “Dolorosa, Ruta de fe y color”, como expresión viva de la espiritualidad y el arte popular que caracterizan a nuestro pueblo.
Esta creación rinde homenaje a la Madre Dolorosa, Patrona Espiritual de Cajamarca, símbolo de consuelo, fuerza y esperanza. Su imagen, serena y recogida, se alza en el centro de esta obra, rodeada por clarines, el tradicional instrumento musical que nos conecta con nuestras raíces más auténticas, con nuestras fiestas y también con nuestras oraciones.
El marco que encuadra a la Virgen está inspirado en las fajas cajamarquinas, prendas textiles emblemáticas de nuestra identidad. En el contexto de la devoción a la Virgen de los Dolores, estas fajas no solo representan tradición, sino también fe y protección. Son usadas como símbolos tangibles del cuidado maternal de la Virgen, recordatorios constantes de su presencia en la vida diaria del pueblo.
La faja cajamarquina, tejida con paciencia y sabiduría ancestral, se convierte así en un puente entre lo cultural y lo espiritual. No solo es una prenda tradicional: es también símbolo de pertenencia, de sostén, de protección y de esperanza, reflejando el alma de la comunidad cajamarquina que encuentra en la Virgen Dolorosa una madre protectora y en la faja, un lazo profundo con su identidad.
Los detalles de la alfombra también incluyen símbolos de las alforjas tradicionales, decoradas con colores vivos y alegres, que evocan el dinamismo del pueblo, su creatividad y su constante movimiento. Cada trazo, cada color y cada forma fueron cuidadosamente pensados para representar no solo el arte, sino también la historia viva que camina con nosotros.
Esta alfombra es más que una obra artística, es una ofrenda espiritual, un testimonio de amor a nuestra Virgen, una reafirmación de nuestra identidad cajamarquina, y un homenaje a la fe que nos une como pueblo.
“Dolorosa, Ruta de fe y color” es símbolo de tradición, pero también de futuro. Es un mensaje que atraviesa generaciones, recordándonos que mientras caminemos con fe y con identidad, siempre estaremos bajo el manto protector de nuestra Madre Dolorosa.

