Por más de dos meses, una familia humilde de Túcume sufrió un gran calvario tras descubrir la trágica muerte de su pariente, quien fue asesinado en Lima. Martín Jonathan Inoñán Valdera, de 37 años, viajó a la capital en busca de un mejor futuro, sin imaginar su fatídico destino.
Desde el 26 de febrero, sus familiares perdieron contacto con él y reportaron su desaparición. Tras una intensa búsqueda en hospitales y la morgue de Lima sin éxito, finalmente llegaron a la comisaría de Ancón, donde un policía les informó sobre el fallecimiento de un hombre con características similares. Según la familia, se les indicó que, al no haber sido reclamado su cuerpo por más de un mes, fue entregado a la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo de Lambayeque para prácticas médicas.
Desconsolada por lo ocurrido, su hermana Carmen Inoñán Valdera viajó a Lambayeque para realizar los trámites de identificación y poder recuperar el cuerpo. Finalmente, el 28 de abril, Martín fue velado y enterrado en un cementerio de Túcume. La familia, junto a sus asesores legales, ha decidido presentar una denuncia contra quienes resulten responsables.
El cuerpo de un joven desaparecido fue hallado en el laboratorio de la Universidad Pedro Ruiz Gallo, donde estaba siendo utilizado para prácticas médicas por los alumnos

