En el caserío La Raya, ubicado en el distrito de Túcume, Lambayeque, la población enfrenta una grave crisis sanitaria debido al deplorable estado de su centro de salud. La infraestructura del establecimiento, que pertenece al Ministerio de Salud (Minsa), se encuentra en condiciones precarias, con paredes sostenidas por palos de madera y ligas, techos colapsados y pisos con grandes grietas. Estas deficiencias estructurales han generado un ambiente insalubre y peligroso tanto para los pacientes como para el personal médico.
La teniente gobernadora de Túcume, Luisa Sandoval, lideró una protesta exigiendo la construcción de un nuevo centro de salud. Durante la manifestación, señaló que más de 1,900 personas están expuestas a riesgos debido a la inestabilidad del edificio. «El centro de salud debería estar inhabitable, pero por la necesidad de la población, el personal de salud sigue atendiendo», afirmó Sandoval.
A pesar de las reiteradas solicitudes, el Gobierno Regional de Lambayeque aún no ha tomado medidas concretas para abordar esta situación. La comunidad continúa luchando por el derecho a una atención médica digna y segura.
Este caso refleja una problemática más amplia en la región, donde varios centros de salud han sido afectados por fenómenos climáticos y carecen de recursos para su rehabilitación. La Defensoría del Pueblo ha instado a las autoridades a priorizar la mejora de la infraestructura y el abastecimiento de medicamentos en estos establecimientos.

