La violencia ligada a la minería ilegal en Pataz, región La Libertad, suma un nuevo capítulo de horror: una fosa común con al menos cinco cuerpos fue hallada en el anexo Santa María, según reveló una investigación del diario El Comercio. El hallazgo, reportado inicialmente por la minera Poderosa tras detectar olores nauseabundos en una chimenea subterránea, se vincula a las operaciones criminales del detenido Miguel Rodríguez Díaz, alias ‘Cuchillo’.
Pese al descubrimiento ocurrido en octubre de 2024, los cadáveres aún no han sido retirados debido a una evidente descoordinación entre el Ministerio Público, la Policía Nacional y Medicina Legal, lo que ha generado indignación en la zona. La demora institucional profundiza la impunidad, mientras las víctimas continúan sin ser identificadas ni enterradas dignamente.
Las galerías donde fueron encontrados los cuerpos estaban bajo el control de ‘Cuchillo’, el mismo presunto autor intelectual de la masacre de 13 mineros de la empresa R&R. En el lugar se hallaron armas, cuadernos con listas de turnos y vigilancia armada, lo que confirma la existencia de una red criminal bien organizada que opera bajo la sombra del abandono estatal.
A pesar de la captura del cabecilla en Colombia, su estructura continúa activa en el distrito, en parte por la falta de acciones concretas del Gobierno central. Aunque se eliminó la sucesión en el Reinfo, el Congreso aún no aprueba una ley efectiva que regule la minería artesanal y frene la violencia que mancha de sangre el oro de la región.
Expertos y exfuncionarios advierten que sin inteligencia articulada, presencia real del Estado y medidas firmes, los crímenes seguirán ocultos bajo tierra. En Pataz, la minería ilegal sigue cobrando vidas mientras la impunidad avanza sin freno.

