Hoy en día, gracias a la tecnología, podemos leer noticias al instante desde un celular, una computadora o una red social. Esta modernidad ha cambiado la forma en que las personas se informan y también la manera en que los periodistas trabajamos. Sin embargo, aunque tiene ventajas, la tecnología también ha traído grandes riesgos para el periodismo.
Uno de los principales problemas es la cantidad de noticias falsas que circulan en internet. Muchas veces, estas noticias son creadas por programas automáticos (llamados bots) o por personas que quieren engañar al público (Fake News. Se comparten muy rápido y muchas personas lo creen sin comprobar si son verdaderas y hasta las comparten y muchas veces hasta de convierten en virales. Esto daña la confianza en los medios y serios porque finalmente confunden a sus lectores y/o seguidores.
Otro riesgo es el uso excesivo de inteligencia artificial (IA) para escribir noticias. Hay programas que pueden redactar textos automáticamente,
pero no tienen sentido común ni valores éticos. Estas IA, no pueden verificar datos ni entender el contexto como lo haría un periodista humano. Lo que significa que, si los hombres y mujeres de prensa solo usarían la tecnología para hacer noticias rápidas, la calidad del periodismo disminuiría en un 98% porque se perdería la esencia de abordar temas importantes.
Además, debemos saber y entender que las redes sociales usan algoritmos que muestran a cada persona solo lo que les gusta, o lo que piensan. Esto puede hacer que la gente solo vea una parte de la realidad, y se vuelva más difícil tener un debate abierto o conocer otras opiniones. A eso se le llama estar en una “burbuja informativa”, lo cual afecta la democracia y la libertad de expresión.
Esta cruda realidad nos muestra que la tecnología es y será usada para manipular la información con fines políticos o económicos siempre. Algunas personas o grupos poderosos seguirán usando redes y plataformas digitales para ocultar la verdad, influir en la opinión pública o desprestigiar a los medios independientes.
En resumen, la tecnología puede ayudar mucho al periodismo, pero también puede dañarlo si no se usa con responsabilidad. Es importante que nosotros los periodistas y los ciudadanos aprendamos a usar estas herramientas con cuidado verificando siempre la información para alargar la creencia de ser hacer un periodismo libre, honesto y de calidad.

