Un total de 55 presos catalogados como de alta peligrosidad fueron reubicados en el nuevo pabellón de máxima seguridad del penal Ancón I, en el marco de las acciones del Estado para frenar la extorsión y el crimen organizado que se gestan desde los penales.
Los internos, involucrados en delitos como sicariato, secuestro y extorsión, fueron trasladados desde establecimientos penitenciarios de Piura, Chiclayo, Trujillo, Cajamarca y Lima.
Según informó el Instituto Nacional Penitenciario (INPE), varios de ellos serían líderes de organizaciones criminales y cumplirán un régimen más severo.
El ministro de Justicia, Walter Martínez, precisó que la disposición busca restablecer el control y evitar que continúen planificándose delitos desde las cárceles.

