El Poder Judicial condenó a 10 años de prisión efectiva a dos agentes del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) de Chiclayo por su implicancia en la fuga de un reo que cumplía cadena perpetua por violar y causar la muerte de su propia hija, una menor de edad.
Se trata de Iván Silva Rojas y Frank Ortiz Sandoval, quienes, según la Corte Superior de Justicia de Lambayeque, fueron hallados culpables del delito de encubrimiento personal agravado en perjuicio del Estado, al considerarse que ambos permitieron la huida de Idubis Trujillano, un interno con sentencia firme.
El adelanto de fallo fue emitido por el juzgado correspondiente tras encontrar indicios suficientes de que los custodios habrían actuado de forma dolosa o negligente mientras tenían a su cargo la custodia del condenado.
La fuga de Trujillano generó gran indignación en la población debido a la gravedad del delito por el que fue condenado y expuso fallas graves en el sistema penitenciario. Las autoridades no han detallado aún si el prófugo ha sido recapturado, mientras continúa la búsqueda.
El caso reaviva el debate sobre los controles internos del INPE y la responsabilidad del personal penitenciario frente a internos considerados de alta peligrosidad.

