Las intensas precipitaciones en la región Cajamarca han provocado la activación de varias quebradas y deslizamientos de gran magnitud, generando alarma entre la población de distintas provincias.
La situación más crítica se registró en la provincia de Contumazá, donde la quebrada del sector Badén Grande se desbordó violentamente, bloqueando por completo la vía que conecta con Chilete y dejando a transportistas y pasajeros atrapados entre lodo, piedras y escombros. Imágenes compartidas por pobladores evidencian la fuerza del deslizamiento, que arrasó con todo a su paso.
En el distrito de Lajas, provincia de Chota, el río Jarqueño alcanzó niveles críticos, aumentando el riesgo de desbordes que podrían afectar viviendas y zonas agrícolas.
La emergencia también impactó la carretera que une Santa Cruz con Chiclayo, donde en el sector La Peña de los Loros, otra quebrada se activó durante la noche, bloqueando totalmente el tránsito con grandes volúmenes de lodo y rocas, interrumpiendo una de las principales rutas de conexión interregional.
Transportistas denunciaron la ausencia inicial de maquinaria para atender la emergencia, lo que mantuvo varados a decenas de pasajeros durante varias horas en una vía estratégica para el intercambio comercial entre Cajamarca y Lambayeque. La paralización generó pérdidas económicas que ya comienzan a reflejarse en los mercados locales y regionales.

