Lluvias en el ande pondrían en riesgo zonas agrícolas y urbanas.
El río Moche enfrenta un serio riesgo de desborde durante la próxima temporada de lluvias en la sierra, una situación que se suma al persistente problema de contaminación del afluente, cuya remediación aún espera acciones concretas del Ejecutivo. Esta preocupación fue abordada en una reunión encabezada por el alcalde provincial de Trujillo, Mario Reyna, junto a representantes de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), agricultores y pobladores de zonas periféricas.
Durante el encuentro se advirtió que el riesgo podría incrementarse si se activan las quebradas de San Idelfonso y San Carlos y sus aguas son derivadas hacia el cauce del río Moche. Ante este escenario, los moradores solicitaron el respaldo del alcalde para gestionar la declaratoria de estado de emergencia del río, lo que permitiría agilizar trabajos de descolmatación y encauzamiento frente a eventuales crecidas extraordinarias.
El burgomaestre señaló que las suspensiones y retrasos en las obras de prevención, que no estarían concluidas antes del inicio de las lluvias, obligan a implementar medidas de contingencia. Estas acciones podrían ejecutarse de manera articulada entre la Municipalidad Provincial de Trujillo y el Gobierno Regional, priorizando la atención de puntos críticos.
En la reunión se identificaron zonas vulnerables a la altura de Quirihuac, Conache, Galindo, el fundo Larrea, cerca del puente Moche, así como en la parte baja de la cuenca, donde se requieren labores urgentes de limpieza y encauzamiento.
Los pobladores denunciaron que en el cauce aún existen materiales que obstaculizan el paso del agua, como piedras y caña, por lo que pidieron que la empresa contratista Besalco Stracom y sus subcontratistas atiendan de manera prioritaria estos sectores, incluso antes de contar con el total de recursos financieros.
Asimismo, se acordó invitar a representantes de la Cámara de Comercio a una próxima reunión para continuar el monitoreo y la coordinación de acciones, con el fin de evitar afectaciones a cultivos, viviendas, empresas e infraestructura pública. También se evalúa reforzar los diques en las quebradas con geomembrana para que funcionen como micro reservorios de retención.
El alcalde Mario Reyna enfatizó la urgencia de ejecutar las medidas preventivas antes de la llegada de las avenidas de agua, que incluso podrían presentarse de madrugada, y recalcó la necesidad de dar seguimiento estricto al cronograma de obras de prevención actualmente retrasadas.

