Por: Carlos Vargas O. MBA
El sector agroexportador se ha consolidado como uno de los motores más dinámicos de la economía peruana, no solo por la generación de divisas, sino por su capacidad transformadora en el mercado laboral rural. A diferencia de la agricultura tradicional, la agroexportación opera bajo estándares internacionales que exigen y facilitan la formalidad.
Puntos clave del impacto:
1. Crecimiento del Empleo Directo e Indirecto
La transición hacia cultivos de alto valor (como arándanos, uvas, espárragos y paltas) ha incrementado la demanda de mano de obra intensiva. El año 2025 el empleo formal del campo creció 21.3% siendo mayor que el promedio nacional (6%)
Empleo Directo: Se estima que el 2025, las empresas agroexportadoras tuvieron más de 650 mil puestos de trabajo, especialmente en las etapas de cosecha y procesamiento (packing), A diciembre 2025 la cantidad de puestos de este sector era de 1’692,000.

Efecto Multiplicador: Por cada empleo directo en el campo, se generan empleos indirectos en servicios de logística, restaurantes, transporte, fabricación de envases, mantenimiento de maquinaria y certificación de calidad.
2. Descentralización y Desarrollo Regional.
El impacto es particularmente visible en regiones específicas donde la tasa de desempleo ha caído a niveles mínimos históricos:
Ica y La Libertad: Son ejemplos emblemáticos, donde la expansión de fundos y plantas de procesamiento ha absorbido casi la totalidad de la oferta laboral local, obligando a la migración interna desde la sierra y selva para cubrir las vacantes.
Piura y Lambayeque: El desarrollo de proyectos de irrigación ha permitido que zonas anteriormente desérticas se conviertan en polos de empleo formal masivo.
3. Inclusión Laboral Femenina.
La agroexportación ha sido un vehículo fundamental para la inserción de la mujer en el mercado laboral formal. En las plantas de selección y empaque, la mano de obra femenina es entre el 50% y el 70% del personal, debido a la destreza requerida para el manejo de productos delicados. Esto ha permitido empoderar a las mujeres rurales, accediendo por primera vez a salario propio, seguridad social y sistema de pensiones.
4. Formalización y Beneficios Sociales
A diferencia de la agricultura de subsistencia, donde la informalidad supera el 90%, las agroexportadoras operan mayoritariamente en la formalidad por:
- Exigencias de Certificación: Los mercados internacionales (USA, UE) exigen certificaciones sociales (como GLOBALG.A.P. o SMETA) que verifican el cumplimiento de derechos laborales.
- Productividad: La alta inversión en tecnología e infraestructura incentiva la retención de personal capacitado mediante contratos formales.
5. La Libertad: Gigante del Empleo Formal.
La Libertad es el principal exportador de varios productos clave (espárrago y arándano), que han tenido un impacto directo en la reducción de la pobreza a través del trabajo asalariado.
Pleno Empleo: En provincias como Virú y Chao, la demanda de mano de obra es tan alta que la tasa de desempleo es virtualmente nula durante las campañas de cosecha. Esto ha generado un fenómeno de migración interna masiva desde la sierra liberteña y Cajamarca.
Diversificación del Calendario Laboral: A diferencia de otras regiones que dependen de un solo producto, La Libertad combina cultivos con distintas ventanas de cosecha (espárrago todo el año, arándano de agosto a diciembre, palta en el primer semestre). Esto permite que muchos trabajadores mantengan contratos formales durante casi todo el año.
Factor Chavimochic: La disponibilidad de tierras con riego tecnificado ha permitido que las empresas inviertan en plantas de procesamiento modernas, donde se emplea a miles de personas en condiciones de formalidad (seguro de salud, CTS y gratificaciones).
6. Lambayeque: El Salto de Olmos.
El impacto en Lambayeque es uno de los cambios económicos más rápidos documentados en el agro peruano reciente, por el Proyecto de Irrigación Olmos.
Creación de Polos Urbanos: La necesidad de albergar a los miles de trabajadores que requiere la pampa de Olmos ha forzado la planificación de nuevas ciudades. Se estima que el proyecto ha generado más de 50,000 empleos directos en una zona que antes era desértica.
De la Agricultura Tradicional a la Agroindustria: Lambayeque ha pasado de depender de cultivos de baja rentabilidad (como el arroz o el maíz, con alta informalidad) a ser un líder en arándanos y paltas. Esto ha formalizado la situación laboral de miles de jóvenes que antes trabajaban en parcelas familiares sin beneficios sociales.
Inclusión Juvenil: La tecnificación del riego y el uso de drones o software de gestión de campo en Lambayeque están atrayendo a una nueva generación de técnicos y profesionales locales, reduciendo la fuga de talentos hacia Lima.
Comparativo de Impacto Laboral

Desafíos y tendencias para 2026
Pese al éxito, el sector enfrenta desafíos estructurales tras los cambios en la Ley Agraria y la coyuntura económica y social:
Costos Laborales: El incremento de los costos operativos y las nuevas regulaciones (Nueva Ley Agraria) exigen una mayor eficiencia y tecnificación para mantener la competitividad.
Evolución del empleo por cultivo: El espárrago mantiene plazas estables frente al crecimiento explosivo de mano de obra en el arándano, que tiene picos de demanda altos.
Impacto en la reducción de la pobreza: El pleno empleo en regiones como Ica o La Libertad ha transformado el consumo local y la infraestructura urbana.
Estas regiones enfrentan el reto de la escasez de mano de obra calificada. Las empresas ya no solo buscan recolectores, sino operadores de maquinaria, especialistas en inocuidad y gestores de logística, lo que está elevando el salario promedio por encima del mínimo legal debido a la competencia entre fundos.

