El exalcalde de Trujillo, Arturo Fernández, se entregó voluntariamente al Poder Judicial tras ser declarado reo contumaz por no asistir a un juicio por difamación. Estuvo detenido por siete horas y fue liberado tras participar en la audiencia.
Fernández acudió ayer por la mañana a la sede judicial en la urbanización Natasha Alta para ponerse a derecho, luego de que el jueves pasado fuera declarado prófugo por no asistir a una audiencia en un proceso por difamación agravada, interpuesto por el juez Juan Luján Burgos.
Según explicó en una transmisión en vivo, su inasistencia se debió a un olvido de su abogada, quien se encontraba en Lima por asuntos personales.
Tras entregarse, fue conducido a la carceleta del Poder Judicial, donde permaneció hasta que se retomó la audiencia. Fue liberado cerca de las 5 de la tarde.
Durante la misma transmisión, Fernández reconoció tener múltiples procesos en curso. Señaló que este martes deberá asistir a una nueva audiencia por la querella interpuesta por el actual alcalde de Trujillo, Mario Reyna, también por presunta difamación.
Además, el 7 de junio deberá responder por una denuncia del arqueólogo Ricardo Morales. También enfrenta procesos legales impulsados por el general PNP en retiro Augusto Ríos, el exjefe policial de La Libertad, y por el trabajador municipal Julio Morillas, entre otros.
Arturo Fernández ha acumulado varias denuncias por declaraciones y enfrentamientos públicos durante y después de su gestión como alcalde. Su figura sigue siendo polémica en la política local, y su presencia frecuente en tribunales refleja el impacto de su estilo confrontacional.

