La ciudad de Fujiyoshida, en la prefectura de Yamanashi, anunció el 5 de febrero de 2026 la cancelación de la edición 2026 del Festival del Cerezo del Parque Arakurayama Sengen, un evento que tradicionalmente se celebraba cada primavera. La decisión se debe al grave impacto del sobreturismo, que en los últimos años superó la capacidad de acogida de la zona y afectó de manera significativa la vida cotidiana de los residentes.
El Arakurayama Sengen Park se consolidó como uno de los lugares más fotografiados de Japón al permitir captar en una sola imagen el Monte Fuji, una pagoda de cinco pisos (Chureito) y los cerezos en flor. Su popularidad creció de forma exponencial tras viralizarse en redes sociales, atrayendo a visitantes nacionales e internacionales. Sin embargo, el acceso al parque atraviesa calles residenciales estrechas, lo que intensificó los problemas de convivencia.
El festival comenzó hace aproximadamente una década con el objetivo de impulsar el atractivo local y aumentar el flujo de visitantes, convirtiéndose con el tiempo en un evento primaveral emblemático que reunía alrededor de 200.000 personas cada año. No obstante, factores recientes como la depreciación del yen y la difusión masiva en redes sociales provocaron un aumento muy superior a lo previsto del turismo. En los días de mayor floración, más de 10.000 personas al día llegaron a concentrarse en la zona.
Según las autoridades locales, esta situación generó atascos crónicos, accesos no autorizados a propiedades privadas, apertura de puertas de viviendas para usar baños, arrojo de colillas y otros comportamientos problemáticos. También se confirmaron casos de personas defecando en jardines particulares, así como incidentes en los que algunos visitantes increparon a vecinos que intentaron llamarles la atención.
Ante este escenario, crecieron las críticas sobre la conveniencia de seguir organizando el evento. El alcalde Shigeru Horiuchi afirmó que la prioridad del municipio es proteger el entorno de vida y la dignidad de los ciudadanos, y que por ese motivo se tomó la decisión de retirar un festival que llevaba diez años celebrándose.
Las autoridades aclararon que, aunque el festival no se realice, se espera igualmente la llegada de visitantes durante la temporada de floración. Por ello, se mantendrán medidas de seguridad y control, como la presencia de guardias, regulación del tráfico, habilitación de estacionamientos temporales y la instalación de baños portátiles. El periodo de refuerzo de estas medidas se extenderá del 1 al 17 de abril de 2026, con restricciones de tráfico hasta el día 19.
Finalmente, el municipio hizo un llamado a quienes planeen visitar la zona a utilizar el transporte público, respetar las áreas residenciales y evitar fotografías sin consentimiento, subrayando la necesidad de un turismo responsable.

