Un operativo conjunto entre la Policía Nacional del Perú, la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) y la Fiscalía Especializada en Tráfico Ilícito de Drogas logró un importante golpe al narcotráfico en Tacna, con la desarticulación del clan familiar conocido como «Los Ketinos de Ciudad Nueva».
La intervención se realizó el domingo 5 de mayo en las instalaciones de la empresa Transportes de Carga Shalom Empresarial S.A.C., ubicada en la avenida Jorge Basadre Grohmann. En el lugar, agentes antidrogas detectaron cuatro cajas tipo encomienda provenientes de Lima, remitidas por la empresa J-Vet Import S.A.C. y dirigidas a Rosa Miranda Mita, en Tacna. Tras ser analizadas, se encontró en su interior un total de 350 frascos de ketamina que dieron positivo en el reactivo Narco Spray.
Las autoridades aplicaron el protocolo de vigilancia controlada (OVISE), lo que permitió seguir el rastro del paquete hasta su entrega. A las 6:08 p.m. del mismo día, Rosa Miranda Mita recibió las cajas y abordó un vehículo Nissan Wingroad conducido por Wilson Tapia Miranda. Ambos se dirigieron a un inmueble de tres pisos en la asociación Los Portales, distrito de Alto de la Alianza, donde fueron intervenidos.
Dentro de la vivienda, también se halló a Marisol Tapia Miranda, y durante el registro se incautaron 70 frascos adicionales de ketamina, dinero en efectivo (S/34,530 y 104,000 pesos chilenos), dos teléfonos celulares y documentación de interés. Además, ocultos bajo una manta en la sala, los agentes encontraron 2,125 frascos más de ketamina de distintas marcas.
En total, fueron decomisados 2,545 frascos de ketamina, con un valor estimado de casi 7 millones de dólares en el mercado chileno. También se incautaron el vehículo utilizado para el traslado, dinero en efectivo y teléfonos celulares.
Los tres implicados Rosa Miranda Mita, Wilson Tapia Miranda y Marisol Tapia Miranda fueron trasladados al Área Antidrogas de Tacna y afrontan investigaciones por el presunto delito de tráfico ilícito de drogas.
Las autoridades no descartan que esta organización criminal haya utilizado empresas legales, como J-Vet Import S.A.C., para encubrir sus operaciones y enviar drogas mediante encomiendas, en una modalidad sofisticada para evadir los controles fronterizos. Las diligencias continúan a cargo del Ministerio Público.

