En el caserío Chalaques, ubicado en el distrito de San Miguel, región Cajamarca, la tierra ha comenzado a ceder. Las intensas lluvias registradas en los últimos días han provocado un deslizamiento de terreno que deja a su paso grietas profundas y un hundimiento progresivo del suelo, poniendo en riesgo varias viviendas y la tranquilidad de las familias del lugar.
Detrás de cada pared agrietada hay una historia, años de esfuerzo y la esperanza de un hogar que hoy corre el peligro de perderse. Las familias viven en constante preocupación ante el avance del terreno, que continúa desplazándose pese a los intentos por reforzar las estructuras.
Ante esta situación, la Municipalidad Provincial de San Miguel, a través del área de Defensa Civil, llegó hasta la zona afectada para verificar los daños, entregar ayuda humanitaria y registrar las viviendas comprometidas. Esta evaluación permitirá determinar el nivel de riesgo y coordinar acciones inmediatas de apoyo y mitigación.
Mientras las lluvias persisten, los pobladores de Chalaques esperan soluciones concretas. Hoy necesitan más que palabras: requieren el respaldo y la unión de todos. La solidaridad puede marcar la diferencia para quienes están a punto de perder su hogar, su seguridad y parte de su vida construida con tanto esfuerzo.

