Senadores piden cárcel e incautación para carga contaminada peruana.
Una nueva controversia comercial tensiona las relaciones entre Chile y Perú. Senadores chilenos acusaron esta semana a los embarques de frutas peruanas de ser responsables de la reaparición de la mosca de la fruta en el norte del país. Mediante un oficio enviado al Ministerio de Agricultura, parlamentarios como José Miguel Durana y Gustavo Sanhueza exigieron endurecer los controles en la frontera de Chacalluta (Arica), e incluso propusieron cárcel e incautación de camiones contaminados.
Según los legisladores, el ingreso de productos como uvas, limones y naranjas desde Perú —que lideran las exportaciones frutales en la región— pone en riesgo la reputación fitosanitaria de Chile, afecta la economía regional y amenaza con cerrar mercados internacionales.
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) chileno y el Senasa peruano trabajan en la posible instalación de centros de tratamiento fitosanitario en Arica para evitar rechazos o devoluciones, lo que ha generado polémica. “En vez de cerrarles la puerta, les damos centros de corrección. ¿A quién protege el Estado?”, cuestionó Durana.
Mientras tanto, un proyecto de ley para sancionar con cárcel la importación de carga contaminada sigue sin avanzar en el Congreso. Gremios agrícolas respaldan la medida y advierten que mantener la condición de país libre de plagas es clave para competir en mercados exigentes.

