Inacal recomienda revisar olor, textura y aspecto antes de comprar.
En el marco de la temporada de Semana Santa, el Instituto Nacional de Calidad (Inacal) brindó recomendaciones para que los consumidores puedan reconocer un pescado fresco y de buena calidad al momento de realizar sus compras.
Uno de los principales indicadores es el olor, que debe ser suave y propio de la especie, sin presentar aromas fuertes o desagradables. Asimismo, el aspecto externo es fundamental: la piel debe lucir brillante, húmeda y sin opacidad, lo que evidencia frescura.
Otro elemento clave es la observación de los ojos, los cuales deben ser convexos, transparentes y brillantes. Si estos se encuentran hundidos o turbios, podría tratarse de un producto en mal estado.
En cuanto a las branquias, deben tener un color rojo intenso y limpio, sin presencia de mucosidades extrañas. La textura también es determinante: un pescado fresco presenta carne firme y elástica, que recupera su forma tras ser presionada ligeramente.
El Inacal recomienda, además, adoptar medidas prácticas durante la compra. En el caso de pescados enteros, es preferible solicitar que sean eviscerados en el momento para conservar su frescura. Si se adquieren filetes, estos deben mantenerse refrigerados y separados de otros alimentos, a fin de evitar la contaminación cruzada.
Estas recomendaciones buscan garantizar un consumo seguro y de calidad durante una de las temporadas de mayor demanda de productos hidrobiológicos.

