Miles de migrantes cubanos y venezolanos deportados desde Estados Unidos hacia México enfrentan condiciones extremas, violencia y abandono, según un reciente informe de Human Rights Watch (HRW). La organización denunció que las autoridades enviaron a más de 12 mil extranjeros a ciudades del sur de México sin protección, recursos ni claridad legal.
El reporte señala que muchas de las personas expulsadas llevaban décadas viviendo en Estados Unidos e incluso algunas tenían residencia legal o no registraban antecedentes penales. Sin embargo, las autoridades trasladaron a estas personas a localidades como Tapachula y Villahermosa, donde enfrentan dificultades para acceder a empleo, vivienda y atención médica.
¿Qué denuncia Human Rights Watch?
La organización sostuvo que las deportaciones se realizaron bajo acuerdos poco transparentes entre Washington y México. Además, criticó que no se realizaran audiencias adecuadas para que los migrantes defendieran sus casos antes de ser expulsados.
Crisis migratoria en aumento
La situación ocurre en medio del endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses y de la creciente crisis económica y social en Cuba y otros países latinoamericanos. Expertos advierten que estas medidas podrían aumentar la vulnerabilidad de miles de migrantes en tránsito.

