La región norte del país enfrenta una grave situación agrícola tras el desborde de los ríos Tumbes y Zarumilla, provocado por intensas lluvias, que ha generado inundaciones de gran magnitud en zonas productivas. Según la gobernadora regional, Rosario Palacios, un total de 6,196 hectáreas de cultivos han resultado afectadas debido a la activación de quebradas y al aumento del caudal de ambos ríos.
Los terrenos más perjudicados se ubican cerca de las riberas, donde la saturación del suelo ha impactado directamente la producción de banano, arroz y maíz, dificultando su recuperación y poniendo en riesgo la seguridad alimentaria y económica de los agricultores locales.
Las autoridades identificaron 34 puntos críticos a lo largo del cauce del río Tumbes que requieren intervención provisional urgente para evitar que los desbordes continúen causando daños. Por ello, se estima que se destinarán recursos y maquinaria pesada para atender la emergencia y ejecutar trabajos de contención y protección de las zonas más vulnerables.

