La Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) denunciará ante el Ministerio Público a los responsables de la discoteca Maroma por desacato a la autoridad, tras violar una orden de clausura vigente. El local, ubicado en la avenida Túpac Amaru, rompió la soldadura y carteles de cierre para seguir funcionando, pese a estar sancionado con cierre temporal por 30 días.
La licencia de funcionamiento, entregada en 2023, está a nombre de una ciudadana extranjera sin arraigo conocido, lo que genera preocupación sobre la responsabilidad legal del negocio. Según la MPT, el establecimiento operaba con un giro distinto al autorizado, sin certificado de seguridad (ITSE), ni constancia de fumigación. Además, presentaba deficiencias graves en infraestructura y salubridad.
El alcalde provincial Mario Reyna Rodríguez fue enfático: “Basta de juergas. No pueden estar malogrando la vida a los niños y a los adultos mayores solo por el lucro”. La Subgerencia de Fiscalización ya emitió un acta de imputación y elaborará un informe con fotos y videos que probarían el desacato, el cual será enviado a las instancias legales correspondientes.
Como medida extrema, la comuna no descarta sellar el ingreso al local con concreto, además de otras sanciones judiciales que se determinen. La intervención inicial se dio en coordinación con la Policía Nacional y agentes de serenazgo.

