La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) informó que el Perú continuará bajo Alerta de El Niño Costero debido a la persistencia del calentamiento del mar frente al litoral nacional. Según el último pronóstico, las condiciones cálidas podrían extenderse hasta febrero de 2027, con una mayor probabilidad de alcanzar una magnitud moderada.
El escenario afectaría principalmente a la costa norte y centro del país, incluyendo ciudades como Piura, Chiclayo, Trujillo, Chimbote, Lima e Ica, donde se esperan temperaturas ambientales superiores a los valores normales para la temporada.
Temperaturas más altas durante el invierno
De acuerdo con especialistas del Centro de Monitoreo RIMAC, aunque entre junio y agosto no se prevén lluvias extraordinarias ni incrementos significativos en los caudales de los ríos de la vertiente del Pacífico, el calentamiento del mar puede generar otros efectos importantes.
Entre ellos destacan una mayor sensación de bochorno durante el invierno, alteraciones en los ecosistemas marinos y posibles impactos en actividades económicas vinculadas al sector pesquero.
La ingeniera meteoróloga Andrea Holguín explicó que el fenómeno no siempre se manifiesta mediante lluvias intensas, sino también a través de temperaturas inusualmente elevadas y cambios en las condiciones oceánicas.
Impacto en la pesca y medidas de prevención
Los pronósticos indican que las condiciones cálidas continuarán concentrándose en la región Niño 1+2, ubicada frente a las costas de Perú y Ecuador. Como consecuencia, podrían seguir observándose especies marinas asociadas a aguas cálidas en el litoral norte y centro.
Asimismo, la anchoveta tendería a desplazarse hacia zonas más profundas y hacia el sur debido al incremento de la temperatura marina.
Ante este panorama, especialistas recomiendan mantenerse informados mediante los reportes oficiales del ENFEN, Senamhi e Indeci, evitar la exposición prolongada al sol, mantener una adecuada hidratación y revisar sistemas de drenaje y techos en viviendas y negocios.
Aunque no se prevén impactos extremos en el corto plazo, las autoridades insisten en la importancia de la prevención y el monitoreo constante para responder oportunamente ante posibles cambios en las condiciones climáticas.

