Kits permitirán afrontar los primeros cuatro días tras un desastre.
Ante el incremento de la actividad sísmica y otros riesgos naturales, EsSalud exhortó a las familias a preparar mochilas de emergencia que permitan afrontar los primeros cuatro días posteriores a un desastre, periodo en el que la ayuda externa podría tardar en llegar.
La especialista Cecilia Carranza, del Servicio de Transporte Asistido de Emergencia (STAE), señaló que cada hogar debería contar con al menos dos mochilas de emergencia. Estas deben incluir alimentos no perecibles, agua potable —a razón de dos litros por persona al día—, productos energéticos, medicamentos de uso personal y un botiquín de primeros auxilios.
Asimismo, recomendó incorporar artículos de bioseguridad, ropa de abrigo, mantas, linterna, radio portátil con baterías y otros implementos básicos que permitan afrontar situaciones de emergencia de manera segura.
Carranza enfatizó la importancia de personalizar los botiquines en el caso de personas con enfermedades crónicas, adultos mayores, niños o personas con discapacidad, a fin de garantizar la continuidad de sus tratamientos. También recordó que contar con insumos básicos para la atención de heridas puede marcar la diferencia mientras se espera la llegada de atención médica especializada.
EsSalud reiteró el llamado a la población a mantenerse preparada y revisar periódicamente el contenido de las mochilas de emergencia.

