La candidata presidencial Keiko Fujimori planteó un pacto de no agresión a Rafael López Aliaga durante el debate electoral realizado el 31 de marzo, en un momento que llamó la atención dentro de la campaña rumbo a las elecciones de 2026. La lideresa de Fuerza Popular aseguró que no busca confrontar con el candidato de Renovación Popular y sostuvo que ambos podrían pasar a una eventual segunda vuelta, lo que generó reacciones inmediatas entre los participantes y analistas.
¿Qué ocurrió en el debate?
Durante su intervención, Fujimori señaló que no había acudido al evento para enfrentarse con López Aliaga, sino para debatir propuestas frente a otros contendores. En ese contexto, planteó una tregua política al considerar que el electorado espera verlos competir en la etapa final de la elección.
Sin embargo, la respuesta del exalcalde de Lima fue crítica. López Aliaga rechazó el planteamiento y cuestionó el papel de Fuerza Popular en la política reciente del país, lo que elevó el tono del intercambio en uno de los momentos más comentados del debate presidencial.
Contexto de la campaña electoral
El debate se desarrolla en un escenario electoral competitivo y fragmentado, con varios candidatos buscando posicionarse antes de los comicios. Encuestas recientes colocan a Fujimori y López Aliaga entre los aspirantes con mayor intención de voto dentro de un amplio grupo de postulantes.
Analistas señalan que este tipo de intercambios en debates televisados puede influir en la percepción del electorado, especialmente en un contexto de alta indecisión entre votantes.

