El aumento de los precios en Estados Unidos está afectando con mayor fuerza a los hogares hispanos, que enfrentan crecientes dificultades para acceder a alimentos básicos, según un reciente informe difundido por la Reserva Federal de Nueva York y reportado por CNN. El estudio advierte un incremento “notable” de la inseguridad alimentaria en medio de una inflación que sigue golpeando el bolsillo de millones de familias.
La investigación, basada en la Encuesta de Expectativas del Consumidor, señala que más estadounidenses recurren a sus ahorros, programas de ayuda federal o donaciones de alimentos para cubrir necesidades básicas. Entre los sectores más afectados aparecen los hogares hispanos, familias con hijos y trabajadores de bajos ingresos.
¿Qué revela el informe?
El reporte indica que el 10 % de los hogares consultados aseguró no tener suficiente comida, una cifra mucho mayor a la registrada durante los primeros meses de la pandemia en 2020. Además, aumentó el número de personas que se saltan comidas o dependen de asistencia alimentaria estatal.
Especialistas relacionan este escenario con el incremento sostenido de la inflación en Estados Unidos, que alcanzó 3,8 % anual en abril, impulsada principalmente por el alza de energía y alimentos.
Crece el pesimismo económico
El informe también detectó un aumento del pesimismo financiero entre las familias afectadas. Muchos ciudadanos consideran que sus ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos esenciales y temen un deterioro mayor de la economía en los próximos meses.
Analistas advierten que el impacto social podría profundizarse si continúan las presiones inflacionarias y el encarecimiento de productos básicos en el mercado estadounidense.

