Alejandra Landers Carpio, de 26 años, perdió la vida el 18 de abril en la Clínica Sanna de San Borja, tras haber sido internada el 19 de marzo por un cuadro gripal. Durante su tratamiento, se le administró un suero fisiológico de la empresa Medifarma, lo que desencadenó serias complicaciones que derivaron en un paro cardiorrespiratorio. Su diagnóstico final fue muerte cerebral. Pese a los intentos médicos por estabilizarla, su estado se agravó rápidamente tras recibir el producto.
El Ministerio de Salud (Minsa) ha interpuesto una denuncia contra Medifarma, señalando una posible negligencia en la elaboración del suero, el cual habría presentado una concentración anormalmente alta de sodio. La familia de Alejandra, profundamente afectada por lo ocurrido, ha anunciado que iniciará acciones legales contra la farmacéutica. Mientras tanto, las investigaciones continúan con el fin de determinar responsabilidades y evitar que se repitan casos similares.

