Pedro Sánchez Martínez, un joven de Chincha que sirvió voluntariamente en el servicio militar a inicios de este año, ahora enfrenta una dura batalla por su vida tras sufrir daño cerebral, presuntamente como consecuencia de malos tratos dentro de una base militar en el Cusco.
El muchacho de 18 años fue trasladado de urgencia desde el Batallón Contraterrorista La Oroya N.º 34, ubicado en la zona del Vraem, hasta el hospital San José de Chincha. Allí permanece internado, con convulsiones constantes, deterioro neurológico y un comportamiento regresivo que ha dejado devastada a su familia.
Viviana Martínez, madre del joven, denunció públicamente que su hijo comenzó a presentar temblores y conductas inusuales tras supuestos episodios de violencia física durante su permanencia en la base. “Era un joven sano, lleno de ilusiones. Ahora ni siquiera puede reconocerme. Exijo saber la verdad”, declaró entre lágrimas.
La familia ha señalado que el Ejército no ha brindado información clara sobre el estado del joven ni las circunstancias que lo llevaron a esa condición. Además, aseguran que hay silencio por parte de los compañeros de Pedro, lo que incrementa las sospechas de encubrimiento.
Organizaciones de derechos humanos y autoridades locales ya han mostrado interés en el caso y se espera una pronta investigación.

