La minería se perfila como uno de los principales impulsores del crecimiento económico del Perú en 2026, gracias al sostenido incremento de los precios internacionales del cobre, oro y plata, en un contexto global marcado por la transición energética y las tensiones geopolíticas. Durante 2025, estos metales alcanzaron valores récord, tendencia que continúa este año y que beneficia las exportaciones, la inversión y la recaudación fiscal del país.
De acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas, entre enero y octubre de 2025 la inversión minera aumentó un 17.7%, con un mayor dinamismo en los rubros de exploración e infraestructura. El sector cuenta con una cartera de 65 proyectos valorizados en más de US$ 63,000 millones, cuyo desarrollo generaría empleo formal, impulsaría las economías regionales y fortalecería los ingresos fiscales a través del canon y las regalías.
Sin embargo, persiste el desafío de avanzar en la formalización y enfrentar la minería ilegal, actividad que moviliza miles de millones de dólares anualmente y provoca graves impactos ambientales y sociales. Por ello, el impulso minero debe ir acompañado de un marco legal sólido y políticas públicas que garanticen un desarrollo sostenible.

