La madrugada del martes 17 de junio, a las 00:31 a. m., se registró un nuevo sismo de magnitud 3,7 frente a la costa de Lima, según reportó el Instituto Geofísico del Perú (IGP). El epicentro se ubicó a 34 kilómetros al suroeste de Ancón, con una profundidad de 49 kilómetros. Aunque el movimiento no causó daños, sí reavivó el temor entre la población capitalina, ya alerta tras los sismos de los días previos.
Este evento sísmico fue percibido con una intensidad de nivel III en la escala de Mercalli Modificada, especialmente en la zona de Ancón. Según el IGP, este nivel implica que el movimiento fue sentido por las personas en reposo, pero sin provocar daños estructurales. Sin embargo, su aparición refuerza la preocupación ante la frecuencia de los últimos temblores.
El domingo 15 de junio, un fuerte sismo de magnitud 6.1 con epicentro cerca del Callao dejó un fallecido y varios daños menores en la capital. Al día siguiente, el lunes 16, un nuevo sismo de 4.2 provocó evacuaciones preventivas en diversos puntos de Lima.
Expertos del IGP han advertido sobre el histórico “silencio sísmico” en Lima desde el terremoto de 1746, lo que eleva la necesidad de una mayor preparación ciudadana. Autoridades recomiendan mantener una mochila de emergencia y conocer las rutas de evacuación.
Lima y Callao se encuentran en una zona sísmica activa, y los recientes eventos deben interpretarse como llamados de atención para mejorar la cultura preventiva.

