La Contraloría General de la República (CGR) advirtió que las obras de protección contra inundaciones en las riberas de los ríos Lacramarca, Casma y Huarmey, ejecutadas por la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), permanecen inconclusas y ponen en riesgo a miles de pobladores ante la posible llegada del fenómeno El Niño 2026-2027. Según el organismo de control, la paralización de los trabajos impide cumplir la finalidad pública de los proyectos y compromete la seguridad de las zonas beneficiarias.
Contratos fueron resueltos y las obras siguen paralizadas
La CGR informó que los contratos NEC3F de los tres proyectos, ejecutados bajo la modalidad de Estado a Estado, fueron resueltos en marzo de 2026. Sin embargo, la ANIN no ha precisado cómo garantizará la continuidad de las obras, ni ha presentado un cronograma de culminación o previsiones presupuestales para retomarlas.
En el caso del río Lacramarca, el informe de control identifica 10 sectores críticos que permanecen vulnerables debido a estructuras inconclusas y zonas susceptibles a nuevas crecidas.
Riesgo para Casma y Huarmey
La Contraloría también alertó que las obras de protección en los ríos Casma, Sechín, Grande y Huarmey no fueron concluidas dentro de los plazos previstos, pese a haber sido diseñadas para reducir el riesgo de inundaciones y movimientos de masa en zonas consideradas de muy alto peligro.
Además, el proyecto del río Huarmey continúa detenido por controversias contractuales vinculadas a un arbitraje de emergencia, situación que retrasa su ejecución.
La entidad de control señaló que estas circunstancias contravienen las funciones de la ANIN y las disposiciones de la Ley de Recursos Hídricos, que prioriza la ejecución de defensas ribereñas para prevenir desastres en las cuencas vulnerables.

