Es la primera santa peruana en los Jardines Vaticanos de la Santa Sede.
El papa León XIV inauguró y bendijo el viernes 31 de enero de 2026 una estatua de Santa Rosa de Lima, primera santa canonizada de América y patrona del Perú, en los Jardines Vaticanos. La ceremonia solemne se realizó en el marco de la Visita ad limina del episcopado peruano al Vaticano y contó con la presencia de obispos del Perú y autoridades eclesiásticas.
La imagen de Santa Rosa de Lima, cuyo nombre de bautismo fue Isabel Flores de Oliva, fue esculpida en travertino blanco de Huancayo por encargo de la Conferencia Episcopal Peruana a la comunidad de Artesanos Don Bosco. La obra representa un momento místico atribuido a la santa, cuando, según la tradición, Jesús se le apareció mientras contemplaba a la Virgen del Rosario y le ofreció un anillo y flores.
Junto a la estatua, el pontífice bendijo un mosaico mariano que reúne siete de las principales advocaciones de la Virgen María veneradas en el Perú, entre ellas la Virgen de Chapi, la Virgen de la Candelaria y la Virgen Inmaculada. Este mosaico, también elaborado por los Artesanos Don Bosco, forma parte del Camino Mariano del Vaticano, un recorrido que presenta representaciones marianas de diversos países.
Con esta incorporación, Santa Rosa de Lima se convierte en la primera santa peruana presente en este espacio emblemático de la Santa Sede, destacando la relevancia histórica y espiritual del Perú en la Iglesia católica. Durante la ceremonia, el papa se acercó a la imagen para impartir la bendición, un gesto que conmovió a los fieles y representantes peruanos.
La actividad reafirmó el vínculo del pontífice con el Perú, país donde vivió más de dos décadas y fue obispo de la Diócesis de Chiclayo. En su discurso, León XIV expresó que el Perú “ocupa un lugar especial” en su corazón e instó a los obispos a vivir la unidad, la sencillez y la cercanía con los más necesitados, siguiendo el ejemplo de los santos peruanos.

