En un movimiento que algunos no esperaban, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció su intención de designar a Perú como «aliado principal no perteneciente a la OTAN».
La propuesta, enviada al Senado mediante un mensaje presidencial, busca otorgar al país privilegios militares y económicos similares a los de otros 19 países con ese estatus.
El anuncio sorprendió: apenas semanas después de que Trump concediera el mismo estatus a Arabia Saudí y en medio de una campaña de presión contra Venezuela y presuntas organizaciones criminales transnacionales.
Entre la transición y lucha contra la criminalidad
Perú atraviesa un momento de transición. El presidente interino José Jeri, octavo jefe de Estado en una década, asumió en octubre tras la destitución de Dina Boluarte y enfrenta elecciones generales en abril
La propuesta de Washington llega justo cuando el nuevo gobierno busca proyectar firmeza frente al crimen organizado y fortalecer vínculos internacionales.
El presidente del consejo de Ministros, Ernesto Álvarez, reconoció que se trata de una estrategia novedosa y expresó que esperan aprovecharla «en beneficio de nuestras sociedades».
Por su lado, el canciller Hugo de Zela se reunió recientemente en Washington con el secretario de Estado Marco Rubio, abordando temas de minerales críticos y cooperación contra el narcotráfico.

