El candidato presidencial por el Partido Aprista Peruano (APRA), Enrique Valderrama, sostuvo que la lucha contra la corrupción y el crimen organizado debe asumirse con firmeza y principios. Señaló que no confía en que el actual Congreso o el gobierno actúen de manera efectiva para enfrentar estos problemas, por lo que considera necesario un cambio estructural desde la conducción política del país.
Respecto a la Policía Nacional, afirmó que su gobierno impulsará una reorganización integral, fortaleciendo la división de investigación criminal y aumentando el número de efectivos especializados. Además, se comprometió a respetar la meritocracia en los ascensos dentro de las Fuerzas Armadas y la Policía, así como a mejorar la infraestructura, equipamiento y conectividad de las comisarías, además de recuperar hospitales y escuelas policiales.
Valderrama también responsabilizó al Estado por la creciente inseguridad en el norte del país, especialmente en La Libertad, y criticó duramente al exgobernador César Acuña por, según dijo, no ejecutar el presupuesto ni implementar un plan real contra el crimen. Propuso un “shock de seguridad” que incluya más policías, la construcción de nuevos penales, una reforma profunda en la institución policial y sanciones severas contra funcionarios corruptos.
Sobre el tratamiento a menores infractores, señaló que el tema debe revisarse con cautela. Aunque reconoció que algunos adolescentes están involucrados en delitos graves, advirtió que juzgarlos como adultos podría ser una medida extrema. Propuso un enfoque mixto que combine sanciones firmes con oportunidades de reinserción social, siempre bajo una política de seguridad integral.

