La Presa Chonta se perfila como una de las obras de infraestructura hídrica más importantes para el futuro de Cajamarca. Concebida hace casi cuatro décadas, la iniciativa busca garantizar la disponibilidad de agua para consumo humano y actividades agrícolas en una región donde la demanda del recurso crece de manera sostenida.
Según recordó el especialista Edwin Pajares, la idea surgió en 1986 durante un inventario de recursos hídricos que identificó la necesidad de desarrollar obras de regulación y almacenamiento de agua en las cuencas cercanas a la ciudad. Desde entonces, se advertía el crecimiento poblacional y la necesidad de asegurar el abastecimiento durante los periodos de estiaje.
Un proyecto impulsado por instituciones y usuarios
La iniciativa cobró mayor fuerza en 2006 gracias al trabajo conjunto de instituciones públicas, privadas y organizaciones de usuarios de la cuenca del Chonta. Entre ellas destacó la participación de la Junta de Usuarios del Chonta, que aportó recursos para los primeros estudios, así como de Sedepas Norte, entidad que contribuyó con investigaciones vinculadas al componente social del proyecto.
Posteriormente, entre 2010 y 2014, se realizaron estudios geológicos y técnicos que fortalecieron la viabilidad de la obra, mientras que en los últimos años el proyecto recibió un mayor respaldo de las autoridades regionales y nacionales.
Estudios concluidos y financiamiento pendiente
Uno de los avances más importantes se produjo en 2025, cuando Newmont ALAC asumió la actualización de los estudios técnicos. De acuerdo con la información disponible, tanto el expediente actualizado como el Instrumento de Gestión Ambiental para las Intervenciones de Construcción (IGAPRO) ya fueron concluidos.
Actualmente, uno de los principales desafíos para concretar la obra es asegurar el financiamiento necesario para su ejecución.
Garantizar agua para las próximas décadas
De acuerdo con los especialistas, la Presa Chonta permitirá asegurar el abastecimiento hídrico de Cajamarca durante los próximos 20 a 30 años. Se estima que beneficiará a más de 6 mil productores agrarios y a más de 300 mil usuarios de agua potable.
Pajares destacó que el proyecto debe mantenerse alejado de intereses políticos para evitar retrasos en su desarrollo y garantizar que responda a una visión de largo plazo para la región.
Asimismo, sostuvo que la presa debe formar parte de una estrategia integral de seguridad hídrica, complementada con la construcción de reservorios en distintas provincias. En esa línea, la Dirección Regional de Agricultura impulsa la meta de implementar 15 mil reservorios en Cajamarca para fortalecer la gestión sostenible del recurso hídrico.

