El turismo receptivo en el Perú atraviesa un escenario de preocupación debido a la creciente percepción de inseguridad ciudadana, la informalidad en los servicios turísticos y los problemas operativos que afectan el acceso a Machu Picchu, uno de los principales destinos del país. Gremios del sector advierten que estos factores están reduciendo el interés de viajeros internacionales y restando competitividad frente a otros destinos de la región.
Problemas que afectan la llegada de turistas
Especialistas del sector sostienen que la inseguridad se ha convertido en una de las principales preocupaciones para quienes planean visitar el Perú. A ello se suma la proliferación de servicios informales, deficiencias en infraestructura y dificultades para acceder a boletos de ingreso a Machu Picchu, situación que ha generado una mala experiencia para numerosos visitantes.
La situación también impacta la imagen internacional del país. Empresas vinculadas al turismo alertan que la incertidumbre sobre el acceso a la ciudadela inca y otros problemas logísticos afectan las decisiones de viaje, favoreciendo a destinos competidores de América Latina.
Gremios piden acciones urgentes
Representantes del sector consideran necesario reforzar la seguridad ciudadana, combatir la informalidad y mejorar la gestión turística en Machu Picchu para recuperar la confianza de los viajeros. También plantean fortalecer la promoción internacional y garantizar una experiencia más ordenada para los visitantes.
El turismo representa uno de los principales motores económicos del país, por lo que especialistas advierten que mantener estos problemas podría afectar el ingreso de divisas, el empleo y la recuperación total del sector durante los próximos años.

