La unión hace la fuerza y la Municipalidad Distrital de Sayán, de la mano con la Asociación Vitivinícola, hicieron posible una clausura inolvidable.
Vivieron la esencia de la tierra del sol con la clásica pisada de uvas, un acto de tradición donde productores y turistas compartieron el primer jugo de la cosecha en un ambiente de total algarabía.
El arte coronó esta gran jornada:
Sentimiento y nostalgia con grandes exponentes del Bolero, identidad y elegancia con el ballet principal de la Agrupación Artística «Ritmos de mi Tierra», de esta manera cerraron una edición más de la vendimia.

