El presidente (e) del Congreso, Fernando Rospigliosi Capurro, se reunió con representantes de la Asociación de Oficiales Generales de la Policía Nacional del Perú (ADOGEN-PNP) para abordar la grave situación que atraviesa el sistema de salud policial. La delegación, liderada por el teniente general Julio Coa Mariño, alertó sobre deficiencias que afectan a miles de efectivos y a sus familias.
Principales problemas detectados
Entre los problemas más críticos se encuentran el desabastecimiento de medicamentos, la inoperatividad de equipos médicos, la escasez de especialistas y los prolongados tiempos de espera para acceder a consultas y procedimientos quirúrgicos. “Es indispensable que la Policía Nacional del Perú pueda administrar sus propios recursos destinados al ámbito de la salud. El sistema se encuentra en situación de emergencia”, indicó Coa Mariño.
La general Elizabeth Hinostroza Pereyra, vocal de ADOGEN-PNP, explicó que más de 750 mil derechohabientes de la familia policial se ven perjudicados por estas deficiencias. La falta de atención adecuada y equipos funcionales limita gravemente la prestación de servicios médicos a los policías y sus familiares.
Rospigliosi Capurro mostró disposición para escuchar las demandas del sector y calificó el encuentro como productivo. Los representantes de ADOGEN-PNP coincidieron en la necesidad de implementar medidas urgentes que aseguren recursos, personal médico y funcionamiento óptimo de los servicios de salud policial.

