En materia de seguridad, Keiko Fujimori planteó un Plan Nacional de Pacificación para enfrentar la criminalidad. Entre sus medidas destacó el despliegue de policías y militares en buses y zonas de alta incidencia delictiva, la expulsión de migrantes ilegales que cometan delitos y un mayor control fronterizo.
La candidata también propuso fortalecer los sistemas de inteligencia, ampliar las unidades de flagrancia para acelerar sentencias, crear fuerzas de tarea integradas entre Policía, Fuerzas Armadas y Fiscalía, así como modernizar la PNP mediante más equipamiento, capacitación y mecanismos de transparencia. Además, anunció que en sus primeros 100 días solicitaría facultades legislativas para equipar comisarías y adquirir más patrulleros.
Por su parte, Roberto Sánchez ofreció depurar la Policía de malos elementos, crear una unidad especializada de investigación criminal y reforzar los sistemas de inteligencia. Asimismo, planteó aplicar la llamada “muerte civil” a funcionarios involucrados en corrupción.
El candidato de Juntos por el Perú también propuso reformas legales para permitir el apoyo excepcional de las Fuerzas Armadas a la Policía en territorios dominados por el crimen organizado, además de incorporar a las rondas campesinas y organizaciones sociales dentro de una estrategia integral de seguridad.

