Kira Alcarraz, ha estado en el centro de atención debido a su viaje a la India en marzo, donde asistió a un curso de gestión empresarial y marco estratégico. Este curso fue financiado por la Embajada de la India, lo que ha generado debate sobre la justificación de su ausencia en los debates plenarios del Congreso.
Durante su defensa, Alcarraz destacó que, aunque no estuvo físicamente presente en las sesiones plenarias, pudo participar en las votaciones de las comisiones a las que pertenece gracias a la modalidad virtual. Esto le permitió cumplir con sus responsabilidades legislativas desde el extranjero, lo que considera un aspecto positivo de su gestión.
Además, mencionó que, a pesar de estar en el aeropuerto de la India, realizó una representación parlamentaria de manera virtual, lo que le permitirá recibir una compensación por dos días de representación. Esta situación ha suscitado opiniones divididas, con algunos apoyando su enfoque y otros cuestionando la validez de su ausencia en el Congreso.
La defensa de Alcarraz también se enmarca en un contexto más amplio de discusión sobre la responsabilidad de los parlamentarios y la importancia de su presencia en el Congreso, así como el uso de tecnologías para facilitar la participación legislativa.


