Continuando con los serios problemas por los que pasan los municipios de nuestra región, una vez más se estaría evidenciando un presunto tráfico de influencias que estaría involucrando a dos municipalidades del Bajo Piura.
Recientemente un nuevo escándalo ha estallado en la provincia de Sechura, luego de que se revelara que la Municipalidad Distrital de Bernal contrató los servicios de Pedro Fernando Purizaca Rumiche, cuñado de la alcaldesa provincial de Sechura, Carmen Rosa Morales Loro. Esta contratación ha colocado al alcalde de Bernal, Gilberto Ruiz Loro, en una situación crítica, con el riesgo latente de ser vacado del cargo.
Según la Declaración Jurada de Intereses presentada por la alcaldesa Morales Loro al asumir funciones, su conviviente es Justo David Purizaca Rumiche, y su cuñado, Pedro Fernando Purizaca Rumiche, es hermano de este último.
Lo comprometedor del caso es que, según el portal Consulta Amigable del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Pedro Purizaca ha facturado más de 36 mil soles por servicios brindados a la Municipalidad de Bernal. Una orden de servicio fechada el 14 de agosto de 2024 da cuenta de un pago por 2 mil 655 soles por trabajos de base de soldadura. Sin embargo, otras órdenes de servicio no han sido publicadas de forma transparente, lo que ha generado serias dudas sobre la legalidad y ética de estas contrataciones.
La contratación del cuñado de una autoridad política vulneraría presuntamente la Ley N.º 31564, Ley de prevención y mitigación del conflicto de intereses en el acceso y salida de personal del servicio público. También se estaría contraviniendo la Ley Orgánica de Municipalidades, específicamente en lo que respecta a la restricción de contratación de familiares de autoridades, lo cual constituye una causal de vacancia para el alcalde Ruiz Loro.
Ambas autoridades, tanto la alcaldesa provincial como el alcalde distrital, llegaron al poder con el respaldo político del partido Podemos Perú. Si bien originalmente no fueron los candidatos electos para sus cargos, asumieron sus funciones tras la descalificación o inhabilitación de los postulantes titulares de su agrupación política.
El caso ha despertado preocupación en la población y está siendo seguido de cerca por entes fiscalizadores y organismos de control, ya que se trataría de una posible red de nepotismo y tráfico de influencias en la administración pública local.
Surge ahora una interrogante clave: ¿Tuvo la alcaldesa Carmen Rosa Morales Loro alguna influencia en la contratación de su cuñado por parte de la Municipalidad de Bernal? De ser así, las implicancias legales no solo comprometerían al alcalde Gilberto Ruiz Loro, sino que también podrían alcanzar a la alcaldesa provincial, al abrirse la posibilidad de una infracción a la Ley N.º 31564 y a normas de ética pública. ¿Estamos ante un posible caso de tráfico de influencias y conflicto de intereses dentro de una red política familiar?

