Un sismo de magnitud 5.1 registrado en la región Junín dejó un saldo preliminar de cinco personas fallecidas, 21 heridas y cerca de 300 damnificadas, además de cuantiosos daños materiales en viviendas e infraestructura. El movimiento telúrico afectó principalmente la provincia de Chupaca y los distritos de Chongos Bajo y Chupuro, donde numerosas viviendas de adobe colapsaron o quedaron inhabitables, obligando a decenas de familias a abandonar sus hogares.
De acuerdo con la información proporcionada por el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), las zonas más perjudicadas corresponden a sectores rurales cuyas edificaciones presentan una alta vulnerabilidad frente a eventos sísmicos. Tras el movimiento telúrico, equipos de rescate, personal de salud, bomberos, efectivos de la Policía Nacional y brigadas de Defensa Civil fueron movilizados para atender la emergencia, rescatar a personas atrapadas entre los escombros, brindar atención médica a los heridos y distribuir ayuda humanitaria a la población afectada.
Las labores de evaluación continúan debido a que varias viviendas presentan daños estructurales que representan un riesgo para sus ocupantes. Asimismo, especialistas inspeccionan instituciones educativas, establecimientos de salud y vías de comunicación con el propósito de determinar el nivel de afectación y adoptar medidas preventivas que garanticen la seguridad de la población.
Las autoridades regionales y nacionales mantienen el monitoreo permanente de la emergencia y coordinan el envío de alimentos, agua potable, carpas, frazadas y otros insumos destinados a las familias damnificadas, muchas de las cuales permanecen en espacios abiertos por temor a nuevos movimientos sísmicos. Paralelamente, se realizan inspecciones técnicas para identificar inmuebles que requieran demolición o reforzamiento estructural.
El evento ha puesto nuevamente en evidencia la vulnerabilidad de numerosas construcciones ubicadas en zonas de alto riesgo sísmico, especialmente aquellas edificadas con materiales tradicionales que no cuentan con condiciones adecuadas de resistencia. Especialistas en gestión del riesgo de desastres reiteraron la importancia de fortalecer las acciones de prevención, promover edificaciones seguras y mantener actualizados los planes de respuesta ante emergencias.
Mientras continúan las labores de asistencia y evaluación de daños, las autoridades exhortaron a la población a mantener la calma, seguir únicamente la información oficial y respetar las recomendaciones de los organismos de emergencia, a fin de facilitar las operaciones de respuesta y garantizar la seguridad de los habitantes afectados por este desastre.

