El emblemático diario trujillano puso fin a casi 130 años de circulación.
El periodismo del norte del Perú vive uno de sus momentos más tristes. El diario La Industria de Trujillo, fundado el 7 de noviembre de 1895 por Teófilo Vergel y Raúl Edmundo Haya de Cárdenas, padre de Víctor Raúl Haya de La Torre, publicó este domingo 14 de junio su última edición impresa, cerrando un ciclo de casi 130 años de historia informativa.
Aunque no existe un pronunciamiento oficial sobre el cierre definitivo, la decisión quedó evidenciada tras la publicación de un aviso legal donde se informó la disolución y liquidación de la Empresa Editora La Industria de Trujillo S.A., acordada por la Junta General de Accionistas el pasado 8 de junio de 2026. Como liquidador fue designado Junior Michael Ulloa Gonzales.
El fin de un símbolo del periodismo
La Industria fue considerado uno de los diarios más importantes del país, el tercero más antiguo en circulación y uno de los primeros periódicos fundados fuera de Lima. A lo largo de su trayectoria fue testigo de guerras, crisis políticas, cambios tecnológicos y de la transformación de Trujillo y La Libertad.
Sin embargo, en los últimos años afrontó una profunda crisis económica y administrativa. La reducción progresiva de páginas, la suspensión de publicaciones algunos días de la semana, el cierre del vespertino Satélite y los retrasos en el pago de salarios reflejaban una situación cada vez más insostenible.
Periodistas lamentan el cierre
La desaparición del emblemático medio ha generado una ola de reacciones entre excolaboradores y reconocidos periodistas. El escritor Luis Eduardo García calificó el hecho como una «triste despedida para un tesoro del periodismo» y pidió que el archivo histórico del diario sea declarado patrimonio cultural de la Nación.
Por su parte, el fotoperiodista Celso Roldán recordó a La Industria como su «segundo hogar», mientras que Hugo Coya destacó que por sus páginas «pasó buena parte de la historia de Trujillo». Para muchos, el cierre del vicedecano del periodismo nacional representa la pérdida de una memoria colectiva construida durante generaciones.
Con su última portada, La Industria no solo deja de imprimirse; también concluye uno de los capítulos más importantes de la historia periodística del Perú.

