El economista Hernando de Soto anunció su renuncia al partido político Progresemos, luego de semanas de tensiones internas con su presidente, Paul Jaimes. La decisión, confirmada el miércoles 28 de mayo, marca el retiro definitivo de De Soto de la carrera presidencial rumbo a las elecciones de 2026, debido a que ya expiraron los plazos legales para postular por otra agrupación política, según lo estipulado en la Ley de Partidos Políticos.
La ruptura con Progresemos se produce en medio de acusaciones por parte de De Soto, quien denunció públicamente que el partido está siendo controlado “por un clan familiar” encabezado por Jaimes. Según el economista, no existen condiciones democráticas dentro de la agrupación, lo que le impide desarrollar una propuesta política transparente y participativa. “Nos tienen enjaulados. Yo no quiero que los candidatos estén como yo actualmente, atrapados”, señaló durante una entrevista en el programa Cuentas Claras de Canal N.
De Soto afirmó que su intención no era convertirse en el único candidato presidencial del partido, y que fue el propio Jaimes quien lo designó como tal. Aseguró que intentó impulsar una reforma interna para democratizar el movimiento, y que incluso dio un plazo hasta el miércoles para que el presidente del partido firmara un documento que garantizara dicha apertura. Sin embargo, al no concretarse ningún acuerdo, optó por su renuncia.
En un comunicado publicado en sus redes sociales, el entorno de De Soto expresó que esta decisión representa “un paso firme por el Perú” y que el economista seguirá luchando por un país más justo, desde otros espacios. “Su compromiso sigue intacto: un plan sólido para formalizar al país”, señalaron.
La salida de De Soto no solo representa una pérdida significativa para Progresemos, que lo consideraba su principal figura, sino que también profundiza la crisis interna del partido. En los últimos días, diversos representantes regionales se habían sumado al pedido de reforma interna, pero las diferencias irreconciliables entre el economista y la dirigencia impidieron llegar a una solución.
Con esta decisión, De Soto queda fuera de las elecciones generales de 2026. La normativa electoral vigente exige que los precandidatos estén debidamente afiliados a una organización política inscrita ante el Jurado Nacional de Elecciones con varios meses de anticipación, por lo que su renuncia lo inhabilita automáticamente para postular.
El economista, conocido por su enfoque en la formalización económica y la lucha contra el crimen organizado, ya había sido candidato en 2021. Ahora, su futuro político queda en suspenso, aunque ha dejado claro que continuará trabajando por el país desde otras plataformas.

